Cantabria en las Guerras Mundiales

Operaciones secretas de la lucha submarina

Las aguas del mar Cantábrico fueron, durante las dos guerras mundiales, escenario de una dura batalla por el control marítimo de esa zona. Fue una lucha en la que, de manera no deseada, se vieron envueltos no solamente barcos y tripulaciones nacionales de todos los ámbitos, desde mercantes hasta pesqueros, sino también civiles de los más diversos ámbitos.

Oficialmente, España se mantuvo estrictamente neutral en ambas contiendas, aunque sólo sobre el papel, ya que contribuyó manifiestamente al esfuerzo de guerra de los contendientes. En la primera, al comerciar sin tapujos con Francia, Gran Bretaña y los Estados Unidos. Durante la segunda, al permitir de manera clandestina el aprovisionamiento de los submarinos alemanes e italianos en los puertos nacionales, y su posterior puesta en funcionamiento para hacerse a la mar, respetando los compromisos contraídos por Franco con las potencias del Eje en el transcurso de la guerra civil. Asimismo, Gran Bretaña y Francia, principalmente, utilizaron a su antojo las aguas territoriales españolas para que sus mercantes, amparados teóricamente por las tres millas de límite de dicha zona, burlaran a los submarinos alemanes.

En este artículo se reconstruyen dos de esos episodios bélicos ocurridos en nuestras costas, dos hechos que forman parte del libro de las historias más desconocidas de sendos conflictos mundiales.

2017-12-22T23:45:53+00:00